Si puedes apreciar el milagro que encierra una sola flor, tu vida cambiará por completo.
Valorar el pensamiento positivo y la actitud positiva atrae la prosperidad, la paz y la felicidad.
También nos orienta hacia el camino de los logros y el éxito.
Si quieres cumplir un largo viaje, comienza por el primer paso.
La inversión en el conocimiento de sí mismo es la que da el mejor interés.
Crea la más alta y grandiosa visión posible para tu vida, porque te conviertes en lo que crees.
A medida que comienzas a sentirte más libre con respecto al tiempo y al dinero, las puertas se abren, la gente se acerca a ti y te ayuda; ideas refrescantes, constructivas e inspiradoras vienen a tu espíritu. Las circunstancias y los acontecimientos se desarrollan naturalmente. Accedes entonces a la energía creadora, la que te permite cumplir tus sueños y hacerlos reales.
Haz que las piedras preciosas de tu interior brillen con fuerza.
Esta clase de personas irradian una armonía tal que hacen que los demás quieran acercarse a ellas. En realidad, todos podemos desarrollar esas virtudes. El primer paso es cambiar, pero ¿cómo? A veces cuesta desprenderse del egoísmo, abandonar la queja, el miedo y la crítica. Por eso, hoy voy a compartir algunos consejos para hacer salir esas piedras preciosas que todos tenemos: esos diamantes que en algunos casos son carbón todavía, pero que con mucho esfuerzo pueden convertirse en joyas relucientes.
1. El amor
Sentir amor hacia los demás facilita las cosas. Para desarrollar este sentimiento es fundamental reflexionar y comprender al otro. Ponernos en su lugar, conocerlo. Sin estos aspectos, jamás podremos amarlo.
2. La sensibilidad
Amar nos hará ser sensibles. Por eso, el segundo consejo es sensibilizarnos ante la vida. Una persona insensible nunca podrá ayudar a los demás. En mayor o menor medida, todos tenemos cierto grado de insensibilidad: el corazón se nos ha endurecido ante el dolor ajeno, y ese es un gran problema.
Observar a los demás, analizar los fenómenos desde el corazón y tratar de imaginar cómo se siente la otra persona es de vital importancia para el desarrollo de la sensibilidad.
3. El trabajo
El tercer consejo es esforzarnos por hacer algo útil. De esa manera alimentamos la alegría por el bienestar ajeno, y cada día necesitaremos volver a sentir esa armonía y esa paz, buscando seguir sirviendo al prójimo.
4. La actitud
Este es el más sencillo de todos los consejos y consiste en cambiar de actitud. Sí, es fácil. Si logramos los pasos anteriores, el cambio de actitud vendrá como resultado de la dedicación que hayamos puesto en los demás.
Dar lo mejor que tenemos es regalar esas gemas preciosas del alma, dando una enseñanza y un ejemplo de buena conducta. Además, estos dones hacen que recibamos más de lo que dimos, pero de una manera renovada.
Esto se debe a que, a través de la gratitud, recibimos del otro un regalo que se puede expresar de diferentes maneras y que llena de luz nuestra vida, brindándonos la paz interior que proviene de hacer el bien.
Cuando haces la acción correcta, el resultado es la paz y la serenidad. Hazla una y otra vez para vivir una vida feliz.
Cuando deseas algo con todo tu corazón, el Universo conspira para hacerlo realidad en tu vida.
